Damos Vida llegó a Montevideo, Uruguay, con un encuentro que reunió a sobrevivientes de la tragedia de los Andes, familiares de quienes no volvieron, médicos, personas trasplantadas y familias donantes. La cita fue el martes 3 de noviembre en el Teatro Movie de Montevideo Shopping, y tuvo un objetivo claro: que la donación de órganos se hable en casa.
Más de cinco décadas después del accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya, la historia que el público español redescubrió con La sociedad de la nieve, la película de J. A. Bayona, volvió a subir a un escenario. Esta vez no para contar la tragedia, sino para convertirla en un mensaje a favor de la vida. Fue la primera edición de Damos Vida en Uruguay, una iniciativa que ya recorre distintas ciudades del mundo y que tiene asociación propia en España.

Un formato distinto en el Teatro Movie de Montevideo
Con entrada gratuita, inscripción previa y un aforo de 600 personas, Damos Vida propuso algo diferente a una conferencia tradicional: intervenciones breves, sin atril, sobre un escenario negro con un círculo rojo en el suelo y sin pausas entre una voz y la siguiente. La conducción estuvo a cargo de Alejandra Labraga.
Tras una pieza audiovisual de apertura, Iván Martínez explicó el origen de la iniciativa, impulsada por sobrevivientes y familiares del accidente junto a INTEDYA. Montevideo fue elegida como sede de la primera edición uruguaya por ser, como se dijo desde el escenario, «la ciudad donde empezó todo».

Los sobrevivientes de los Andes, en primera persona
El bloque central reunió a Roberto Canessa, Gustavo Zerbino y Ramón «Moncho» Sabella, tres de los 16 sobrevivientes que regresaron de la cordillera en diciembre de 1972. Sus relatos llevaron al público a la montaña y, desde allí, al sentido de la iniciativa: en las condiciones más extremas, la vida de unos dependió de la entrega de otros.

Homenaje a los que no volvieron
Uno de los momentos más sentidos fue el homenaje a las víctimas. En representación de los familiares participaron Daniel Turcatti, Alejandro Roque y Analía Maquirriain, y se leyeron en voz alta los nombres de quienes no regresaron. La sala respondió con un silencio que dijo más que cualquier aplauso.


El pacto que dio origen a Damos Vida
La iniciativa nace de un acuerdo que los sobrevivientes hicieron en la cordillera: cada uno ofrecía su propio cuerpo, si moría, para que los demás pudieran seguir con vida. De aquel pacto de entrega surge hoy un mensaje sobre la donación de órganos y tejidos.
Sobrevivimos gracias a un pacto de entrega. Hoy elegimos seguir entregando lo que tenemos: nuestra historia, al servicio de la vida de otros.

Médicos, trasplantados y familias donantes
El encuentro también dio espacio a la mirada profesional. Participaron el Dr. Mario Godino, del Instituto Nacional de Donación y Trasplante (INDT); la Dra. Solange Gerona, jefa del Programa de Trasplante Hepático del Uruguay; y la Dra. Deborah Torres Fagian, pediatra neonatóloga del equipo de trasplante cardíaco del ICI. Explicaron cómo funciona el sistema y por qué una sola donación puede cambiar el destino de varias personas.
La última parte dejó el escenario a quienes viven el trasplante en carne propia: José Fernández, presidente de Alianza Pacientes Uruguay y trasplantado hace casi tres décadas; el ciclista trasplantado Sergio Miranda; Silvana Zefferino, madre de una persona con trasplante hepático; Juan de los Santos, que donó un riñón a su hermano; y Luciana Pintos Zas, que espera un trasplante renal y de páncreas.

Uruguay y España, dos modelos de donación con la misma idea
Desde 2013 rige en Uruguay la Ley 18.968, que establece que toda persona mayor de edad es donante de órganos y tejidos salvo que haya registrado su negativa. Es un modelo de consentimiento presunto similar al español, referencia mundial en trasplantes gracias a la Organización Nacional de Trasplantes. Aun así, en Uruguay más de 500 personas esperan solo un trasplante renal.
Por eso, más allá de la ley, Damos Vida insiste en la conversación familiar: que cada persona conozca y comparta su decisión con los suyos, algo que en España también se repite en cada campaña.

El cierre, con acento español
La noche terminó con Luis Moro, coordinador de la Asociación Damos Vida en España, que anunció la próxima ciudad que recibirá el encuentro. El pedido a cada asistente fue sencillo y quedó resonando al salir de la sala: que después lo hable en casa.

El encuentro contó con el apoyo de Alianza de Pacientes Uruguay e INTEDYA, entre otras instituciones. Más información sobre la iniciativa en damosvida.com/uruguay.
La crónica completa y la galería de fotos de la noche se pueden ver en Círculo Rojo. En Distrito Madrid también contamos el homenaje a Gonzalo Moratorio en la gala de la Ciencia y la Salud del Uruguay 2026.

